Los consejos amorosos de Habana Selfies

Entrevista / Hilda Rosa Guerra Márquez

18 de noviembre 2019

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Foto: Carlos Miranda

Cuando Neisy Alpízar me contó que Yeni había decidido cambiar su nombre, Arturo Santana aún no lo sabía. “Ella prefiere llamarse Yen”, explica la joven actriz sobre la protagonista del cuento Consejos amorosos, que forma parte del segundo largometraje del cineasta, Habana selfies.

“Es un cuento lindo, como el equipo de esta producción. Santana me ha dado mucha confianza y ciertas libertades (aunque después me las quita). Me ayuda a concentrarme”, asegura Alpízar, quien ha trabajado varias veces con jóvenes realizadores independientes, pero actúa por primera vez en un filme bajo la sombrilla del ICAIC.

Yeni (Neysi Alpizar) en Habana Selfies.
Yeni (Neysi Alpizar) en Habana Selfies. Foto: Carlos Miranda.

Yeni, o Yen, es una joven que se ha quedado sola. “Por ello busca soluciones rápidas para vivir. Sin embargo, en un momento determinado esto es insuficiente y decide querer más. Sueña con ir a Roma, quizá para alejarse de aquello que la rodea. Para cumplirlo, y como es muy buena observadora, comienza a dar consejos de amor a cambio de dinero”, comenta.

Para la actriz, su personaje es como el Capitolio. “Tiene un mundo interior lleno de amor, puede ver más allá de lo que los demás ven de sus propias vidas. ¡Eso la hace tan grande y linda por dentro! Es como el Capitolio porque siempre está en silencio y sola, sin embargo, al mismo tiempo es tan majestuosa…”.

Comparte el set filmación con la Alpízar el experimentado actor de teatro, cine y televisión Max Álvarez, quien ya había trabajado con Santana en su ópera prima, Bailando con Margot.

“Roberto es músico y el padre de Yeni. Por determinados sucesos, decide cumplir un sueño de viaje. Al tiempo regresa y encuentra a su hija por unas pegatinas promocionales sobre su nuevo trabajo: dar consejos amorosos”, explica Álvarez.

Roberto (Max Álvarez) en Habana Selfies.
Roberto (Max Álvarez) en Habana Selfies. Foto: Carlos Miranda

Según confesiones del histrión, nunca leyó el guion completo. “Me concentré en mi historia. Luego de la primera lectura la dejé ‘dormir’ algunos días y cuando la revisité parecía escrita por mí (también escribo). Me gusta cómo está contada. Tiene economía de texto, algo que valoro mucho. Apenas se habla, pero todo se dice. Con conocimiento de causa te digo que hay guionistas que tildan al público de ingenuo y por ello lo explican todo en el libreto. Pero el público es más inteligente de lo que ellos creen”.

Consejos amorosos es a los ojos de Álvarez una historia llena de metáforas y símbolos, muy universal. “Trata un poco sobre la soledad que muchas personas padecen sin decir”, señala.

“Por accidentes del destino, Roberto y yo nos parecemos bastante —revela—. Pienso en él y lo veo en un penthouse muy alto, cerca del malecón, en un apartamento con pocos muebles y un refrigerador muy viejo que apenas enfría, sentado mirando el mar al atardecer, con un trago de vodka y escuchando la música de los 60 y los 70, y un poco de jazz también. Sin ambiciones. Su único proyecto es el hoy”.

A este cuento de amor y soledades también pertenece Laura, interpretada por la joven actriz Migneli Hung.

“Mi personaje da un giro de 360 grados a la vida de Yeni. Ella la impulsa a tomar una decisión importante, lo que a su vez la lleva a desarrollarse fuera del entorno al que estaba habituada. Laura llega para que Yeni cambie de rumbo”.

Con cierta experiencia en el mundo del audiovisual (trabajó con Santana en un cortometraje e hizo un pequeño papel en José Martí, el ojo del canario, de Fernando Pérez), Hung tiene la corazonada de que los espectadores van a disfrutar Consejos amorosos.

“Me encantó desde que leí el guion. Sé que va a gustar porque se adentra en lo más humano —apunta—. La Habana es una ciudad muy atrevida y pienso que la historia va de eso. Hay juventud, deseo, expectativa. Es como caminar por todo 23”.